domingo, 8 de septiembre de 2013

Fan-Fic: Ojitos y Kioko, un encuentro casi milagroso parte 2

 Ojitos y Kioko, un encuentro casi milagroso

Con el tiempo, el chico me invito de nuevo a salir, me regalo una pancarta gigantesca que decía “te amoro Ojitos”. Jamás en la vida pensé sentir algo así por alguien, o que alguien me regalaría algo así, mis desilusiones amorosas con las chicas jamás me hicieron pensar tampoco que terminaría amando a un chico, y luego ese mismo año el 16 de septiembre me pidió que fuera su novio. Yo no sabía cómo reaccionar, solo sé que entre el nudo de mi garganta, las ganas de brincar y la comida que me cocino ese día solo asentí con la cabeza y mi rostro se volvió un tomate, mis ojos de verde se tornaron a un azul celeste casi el mismo color del cielo, aun guardo la botella de refresco que el me regalo ese día, luego de mucho tiempo en el 14 de febrero de 2012, murieron unas amistades mías, no tuve más remedio que ponerme triste en ese entonces había un chico que no era Kioko atrás de mí y bueno pues el muchacho me envió un mensaje con un poema sobre la muerte, y el 18 de ese mismo mes luego de cumplir 5 meses junto a Kioko el me llamo y Kioko me decía muy enojado por el otro lado “dile que no te vuelva a llamar más nunca, dile que se olvide de ti, dile que tu no quieres nada con él y que me amas a mi” entre la tristeza y el dolor de kioko y el afán de otro chico decidí dejar las cosas así y decirle todo al otro muchacho, y eso es realmente lo que debí decir desde un principio, pero no me gusta lastimar a nadie, pues esa noche se tornó un tanto peculiar, fue la primera vez donde haría el amor con un hombre, fue la primera vez que me
tomaría por sorpresa ser el uke de un niño de 15 años, jamás pensé esto tampoco, que me ocurría cada cosa que sucedía con este niño era algo nuevo para mí, todo esto sigue siendo nuevo para mí, entregarle mi cuerpo a un chico, que difícil ha sido esta aventura, esa noche entre intentos y logros hubo un punto en el que nuestras respiraciones coordinaron de una manera tan hermosa, que sentía como todo lo demás dejaba de importar. En ese momento me di cuenta, que estaba enamorado de él, y que ya no había vuelta atrás.

En el momento que me di cuenta de esto, tuve que confesarle a mi madre mi condición, la cual yo muy bien sabía que no era bien aceptada en mi hogar, le dije esto y pues lloro y se desilusiono, pero yo no controlo a quien amar, incluso así no puedo controlarlo yo entre en pánico en el momento en que mi madre me pidió en llanto, que lo dejara, que no
estuviese con él porque era un niño encontrarse con la espada y la pared fue lo peor que pude haber pasado, lo pero fue lo que hice el día del cumpleaños de él, nos vimos, celebramos juntos, ya le había dado un anticipado, y le dije que debíamos separarnos jamás me sentí bien conmigo mismo por hacer eso, sentía como yo mismo me arrancaba una parte de mí mismo, y debo confesar que en ese momento hubiese deseado no haber nacido, así no hubiese tenido que verlo a el llorar por mi culpa, jamás pensé en poder lastimar a alguien ajena a mi hogar de tal manera. Luego de un mes, no pude soportarlo más y le pedí que por favor volviéramos, que en realidad yo no podía estar sin él, así no puedo, sentía como nos hacían falta cosas que vivir, cosas por las cuales pasar, aun tenia demasiado amor acumulado para él y solo para él.


Volvimos continuamos con nuestra relación ya teníamos 8 meses y le dije con los ojos iluminados y llenos de amor “eres tanto como mi primer amor YAOI, como mi primera relación más larga, de este punto en adelante representas mucho para mí, eres ya gran parte de mi vida y en verdad deseo hacerte feliz”....




Parte 2 de 3



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